Comenzó:
2, 3 , 4, 5, 6...
Cuando el público se va retirando, a la jauría se la van
llevando a sus lugares de origen, en silencio, los soltarán en
los montes, la selva, los caminos o los olvidarán en la gran
ciudad.
Se alejarán de aquellos que conformaron la jauría, para
no escuchar sus aullidos y lamentos, aunque quizás reserven algunos
ejemplares para la próxima función, los atarán,
cuidarán y alimentarán a sus gustos.
Renovar (en parte) y conservar alguna que otra especie autóctona
para seguir exhibiéndola en el circo ya que esto les garantizará
que la Luz siga encendida.
Me parece bien, tan bien como que en algún lugar de la ciudad
sigan sirviendo Pizza con Champagne. No es de mi agrado, pero me hace
sentir que fui, y si hoy no soy no es por ellos.
Guadalupe
Freiría González
Directora